El pasado mes de febrero, GAFILAT ha compartido lo que trabajó durante todo el 2025, el Plan Estratégico 2026-2030. Documento importante que permite orientar sus esfuerzos para toda la región a fin de minimizar el riesgo Anti-Lavado de Activos – ALA, Contra el Financiamiento del Terrorismo – CFT y la Contra el Financiamiento de la Proliferación – CFP. Este texto permite detallar los puntos más relevantes y analizar la vía de acción, para la región latinoamericana.
El Plan Estratégico 2026–2030 del GAFILAT representa una hoja de ruta operativa para cerrar brechas de efectividad en los sistemas PLD de la región y preparar a los países para la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas. Este documento sintetiza las propuestas estratégicas del Plan y aterriza en un llamado de acción para Bolivia (2026–2028), con foco en Beneficiario Final, APNFD/PSAV, nuevas tecnologías (Recomendación 15) y sanciones financieras dirigidas por proliferación (FP). Se propone una matriz de brechas Bolivia vs. Objetivos/Estrategias GAFILAT, con el fin de analizar qué tan lejos se está para cumplir con las expectativas del grupo financiero y finalmente, los retos venideros.
El Plan reconoce que los desafíos actuales de la región están definidos por:
- Entornos de criminalidad convergente: crimen organizado transnacional, diversificación de actividades ilícitas, uso de nuevas tecnologías y economía digital.
- Riesgos globales compartidos: activos virtuales, cibercrimen, corrupción, delitos ambientales, tráfico de personas y minería ilegal.
- Aumento del poder económico del crimen organizado y su capacidad de infiltrarse en sectores regulados y no regulados.
- Expectativas más estrictas del GAFI, especialmente ante la Quinta Ronda de Evaluaciones Mutuas, que ya inició en 2025 con un énfasis mayor en efectividad, cooperación internacional, confiscación y transparencia del beneficiario final.
Esta combinación exige sistemas nacionales mucho más robustos, interoperables y con monitoreo constante, lo cual constituye la base del Plan Estratégico 2026–2030.

Marco del Plan GAFILAT 2026–2030
El Plan organiza siete objetivos estratégicos:
- (OE1) Fortalecer sistemas ALA/CFT/CFP
- (OE2) Mejorar resultados de evaluaciones mutuas;
- (OE3) Fortalecer procesos de EM y seguimiento digital (SIEM/SARA);
- (OE4) Capacitación efectiva (CAMPUS GAFILAT);
- (OE5) Participación e incidencia en la Red Global;
- (OE6) Fortalecimiento institucional y tecnológico del GAFILAT y
- (OE7) Participación sostenida de los países miembros.
La malla formativa regional 2026–2030 prioriza EBR, inteligencia financiera y recuperación de activos, cooperación internacional, políticas nacionales y preparación para la 5ª ronda.
Fortalezas regionales identificadas (visión macro)
Del análisis DOFA del Plan Estratégico emergen varias fortalezas institucionales del GAFILAT y la región:
a) Liderazgo técnico regional y reputación consolidada
El GAFILAT es considerado uno de los FSRB (organismos tipo GAFI) más sólidos, con una historia consistente, buenas prácticas y liderazgo en proyectos regionales.
b) Compromiso político general de los países miembros
Los 18 países han mostrado voluntad de alinearse a los estándares del GAFI y enfrentar la 5.ª Ronda con mayor preparación.
c) Capacidades técnicas de la Secretaría Ejecutiva
La SE cuenta con expertos técnicos, personal de planta y experiencia consolidada en evaluaciones mutuas, análisis estratégico y capacitación regional.
d) Amplio ecosistema de cooperación internacional
Alianzas con BID, UNODC, UE (EU Global Facility), GAFI, redes policiales, Egmont, MERCOSUR, etc., que fortalecen la asistencia técnica, el financiamiento y el intercambio de información.
e) Avances del ciclo 2020–2025
Entre los logros claves:
- +100 actividades de capacitación
- 74 estudios técnicos
- Consolidación del CAMPUS GAFILAT con +75.000 usuarios
- Sistema de Evaluaciones Mutuas digitalizado (SIEM/SARA)
Debilidades estructurales de la región (hallazgos críticos)
El Plan identifica debilidades recurrentes que limitan la capacidad de los países para demostrar efectividad:
a) Alto nivel de rotación técnica en delegaciones nacionales
Esto debilita la memoria institucional y afecta la calidad del proceso de evaluaciones.
b) Insuficiente capacidad de supervisión en APNFD y PSAV
Sector históricamente rezagado, con brechas legales, supervisión limitada y poca comprensión del riesgo.
c) Falta de comprensión y acceso efectivo al Beneficiario Final
La R24 es una de las recomendaciones más débiles regionalmente.
Hay problemas de registros, interoperabilidad, calidad y acceso oportuno. Es por ello que existen guías, lineamientos o mejores prácticas, pero que en la práctica no son totalmente factibles de realizar.
d) Inteligencia financiera poco proactiva
Las UIF producen información, pero no siempre se transforma en casos, investigaciones paralelas o decomisos significativos.
e) Supervisión basada en riesgo aún inmadura
Especialmente en APNFD y PSAV, pero también en entidades financieras.
f) Baja efectividad en decomiso y medidas patrimoniales
El decomiso es un elemento crítico para demostrar efectividad en PLD, pero gran parte de los países muestran resultados limitados.
g) Insuficiente enfoque en nuevas tecnologías
Muchos países carecen de regulaciones, matrices de riesgo y capacidades para activos virtuales, onboarding remoto y análisis tecnológico.
Retos globales que influirán en la región hasta 2030
El Plan Estratégico incorpora explícitamente los desafíos globales que determinarán la agenda PLD:
a) Criminalidad digital y activos virtuales
- Crecimiento exponencial de PSAV y ecosistemas DeFi.
- Necesidad de regulación efectiva y monitoreo tecnológico.
b) Aumento de amenazas financieras transnacionales
- Redes criminales complejas
- Uso de empresas fachada
- Transacciones transfronterizas con múltiples jurisdicciones
c) Transparencia corporativa
El GAFI exige fortalecer registros, acceso y verificación del Beneficiario Final.
d) Recuperación de activos como nueva prioridad global
e) Evaluaciones mutuas más estrictas y frecuentes
- Ciclos más cortos
- Mayor énfasis en evidencia y resultados (no “papeles”)
Respecto al análisis global de la región, podemos resumir lo siguiente:
La región enfrenta un punto de inflexión.
- Hay fortalezas institucionales y cooperación internacional,
- Pero también debilidades estructurales y brechas profundas en efectividad.
El Plan 2026–2030 responde con cinco líneas de acción centrales:
- Enfoque basado en riesgo renovado
- Supervisión efectiva (financiera y no financiera)
- Tecnología, IA y activos virtuales
- Transparencia societaria y beneficiario final
- Investigación, inteligencia financiera y recuperación de activos
Y tres exigencias transversales:
- Datos, evidencia y trazabilidad
- Gobernanza interinstitucional fuerte
- Preparación acelerada para la 5.ª Ronda
Brechas regionales y pertinencia para Bolivia
La 4ª Ronda evidenció déficits persistentes en efectividad (predominio de calificaciones Moderadas en RI3, RI4, RI5, RI7 y RI11) y en cumplimiento técnico para R24 (beneficiario final), R22–R23–R28 (APNFD), R15 (nuevas tecnologías), R7 (sanciones por proliferación) y R35 (sanciones). En Bolivia, el análisis reciente reconoce avances normativos, pero también limitaciones operativas en acceso oportuno a BF, madurez desigual en la supervisión APNFD y desafíos de coordinación e inteligencia financiera. El enfoque 2026–2028 debe priorizar reformas con impacto medible en Cumplimiento Técnico – CT y Resultados Inmediatos – RI.
Como mencionaba en algunos artículos anteriores, las deficiencias se agudizaron en un contexto social que no termina de entender el alcance bajo normativa PLD. La efectividad queda corta cuando los esfuerzos no son suficientes y no se tiene una Ley que englobe una política nacional para este tipo de riesgos.
La región presenta avances importantes, como el fortalecimiento del CAMPUS GAFILAT, la ampliación de la asistencia técnica y la digitalización de evaluaciones mutuas mediante SIEM y SARA. Sin embargo, también enfrenta retos estructurales que Bolivia comparte plenamente:
Principales brechas regionales identificadas por el GAFILAT
- Beneficiario Final (R24): registros incompletos, acceso lento, datos no verificables.
- APNFD y PSAV (R22, R23, R28): supervisión baja, criterios de riesgo inmaduros, cobertura insuficiente.
- Nuevas Tecnologías (R15): escasa capacidad para enfrentar activos virtuales y riesgos digitales.
- Investigación y decomiso (RI7): débil trazabilidad del dinero, decomisos limitados, falta de investigaciones patrimoniales.
- Proliferación y sanciones financieras (R7 / RI11): debilidad normativa y ausencia de mecanismos ágiles de congelamiento.
A nivel de efectividad, el 66,7% de los países de la región solo alcanzó un nivel “Moderado” (M), mostrando dificultades generalizadas en RI3, RI4, RI5, RI7 y RI11.
Bolivia ingresa a este ciclo con un perfil muy similar al de la región, por lo que debe trabajar de manera prioritaria sobre estos mismos focos.
Bolivia 2026–2028: Prioridades estratégicas para un desempeño sólido
A continuación, se presenta un análisis ejecutivo —no técnico— con orientación clara hacia la acción estatal. Es posible que no sea suficiente, pero por algo se debe empezar.
– Prioridad máxima: Beneficiario Final como eje de credibilidad nacional
La transparencia societaria es el pilar más débil de la región y uno de los mayores riesgos identificados por el GAFILAT para la 5.ª Ronda.
Bolivia necesita transformar el Beneficiario Final en un caso emblemático, con tres características:
- Registro único e interoperable con todas las entidades públicas.
- Acceso en menos de 5 días para UIF, fiscalías, reguladores y supervisores.
- Evidencia de uso real en investigaciones y decomisos.
Llamado de acción:
El Beneficiario Final debe convertirse en el “caso de éxito boliviano” ante el GAFILAT.
– Supervisión APNFD/PSAV: De sector marginal a sector estratégico
La supervisión de APNFD y proveedores de activos virtuales es la debilidad más persistente del cumplimiento técnico regional.
Bolivia debe:
- Consolidar un registro nacional actualizado de APNFD y PSAV.
- Implementar matrices de riesgo por subsector, no genéricas.
- Ejecutar supervisiones documentadas con resultados verificables.
- Aplicar medidas correctivas con plazos definidos.
Llamado de acción:
Bolivia debe demostrar que el sector no financiero dejó de ser “zona gris”.
– Nuevas tecnologías y activos virtuales: La prueba de modernidad
La región muestra fragilidad en la comprensión tecnológica de los riesgos emergentes (R15).
Bolivia debe avanzar hacia:
- Lineamientos claros de onboarding digital, biometría y validación remota.
- Regulación efectiva de PSAV, con trazabilidad.
- Herramientas de análisis para la UIF (redes, wallets, mixers, operaciones atípicas).
Llamado de acción:
La 5.ª Ronda no evaluará discursos sobre tecnología, sino capacidades reales para enfrentarla.
– Investigación financiera y decomiso: La métrica que más pesa
El GAFILAT enfatiza que la efectividad debe medirse por el impacto, no por el marco normativo.
Los países con mejores resultados en la región son aquellos que demuestran investigaciones financieras paralelas y decomisos significativos.
Bolivia debe:
- Incrementar investigaciones con enfoque patrimonial.
- Aumentar decomisos con trazabilidad del caso.
- Documentar 1–2 casos emblemáticos que muestren progreso real.
Llamado de acción:
Sin decomisos no hay efectividad, y sin efectividad no hay buena evaluación.
– Congelamiento por proliferación: Un riesgo poco atendido
La región tiene debilidades graves en sanciones financieras por proliferación (R7/RI11).
Bolivia debe:
- Establecer procedimientos de congelamiento sin demora.
- Realizar simulacros documentados.
- Coordinar con la UIF, reguladores y fiscalías para medir tiempos de respuesta.
Llamado de acción:
La velocidad será la métrica clave: horas, no días.
– Gobernanza, datos y trazabilidad: Condición mínima de éxito
El Plan Estratégico enfatiza la relevancia de SIEM y SARA para la trazabilidad regional.
Bolivia debe:
- Crear un tablero nacional integrado, unificando ROS, diseminaciones, investigaciones, judicializaciones y decomisos.
- Establecer auditorías internas de calidad de datos.
- Mantener un repositorio único de evidencias para recalificaciones.
Llamado de acción:
Los datos deben contar una historia clara, verificable y convincente.
Mensaje final para los tomadores de decisión
La experiencia regional muestra que la diferencia entre un país mal evaluado y uno bien evaluado no es el nivel de normativa, sino su capacidad para demostrar resultados con evidencia.
Bolivia puede llegar fuerte a la 5.ª Ronda si prioriza:
- Beneficiario Final como reforma insignia.
- Supervisión APNFD/PSAV basada en riesgo real.
- Capacidades tecnológicas en UIF y reguladores.
- Investigaciones patrimoniales y decomisos visibles.
- Congelamiento por proliferación rápido y documentado.
- Un sistema nacional de datos integrado y confiable.
Y, sobre todo, si gobierna el proceso con un liderazgo político visible. Porque la 5.ª Ronda no evaluará cuánto se dijo, sino cuánto se logró.
Referencias
- GAFILAT (2026). Plan Estratégico 2026–2030. Biblioteca GAFILAT: https://biblioteca.gafilat.org/?p=8513
- GAFILAT (2025). Principales conclusiones del LII Pleno (Antigua, Guatemala). https://www.gafilat.org/index.php/es/noticias/326-principales-conclusiones-lii
- GAFILAT (2026). El GAFILAT presenta su Plan Estratégico 2026–2030. https://www.gafilat.org/index.php/es/noticias/327-el-gafilat-presenta-su-plan
- Informe de Evaluación Mutua del Estado Plurinacional de Bolivia (síntesis ejecutiva consultada).
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